Día 1 A las 2 comienza el viaje. Maletas, documentación y ganas de empezar. Todo fue muy bien, llegamos con tiempo a Sevilla, y el vuelo fue tranquilo. Allí coincidimos con un grupo de alumnos y alumnas de Garrovillas que viajaban a Roma con dos profesoras. En Roma nos despedimos y fuimos a buscar nuestro autobús. Otras 4 horas de viaje pero todo muy bien, buen tiempo y los chicos iban relajados. Ya al acercarnos a Vasto comenzaron a inquietarse ¿Cómo sería la familia? ¿Cómo saludar? En fin, emociones e ilusiones. En la estación nos esperaba Stefano (nuestro coordinador y compañero) con las familias. Saludos. Y rápidamente se fueron. Todos con sus maletas y sus familias por dos semanas. Me acompaña Marisa, mi anfitriona durante mi semana de aprendizaje por observación, a mi alojamiento y nos emplazamos para la mañana siguiente. A las 9 primera clase. ….. yo también me emociono. Día 2 Marisa me recoge y me lleva al instituto. Es un centro muy grande con tres edificios separa...
Desde que me he levantado esta mañana no dejaba de sonar en mi cabeza la melodía de “A Badalada da Despedida” , ya que mi experiencia estos días ha sido en muchas ocasiones como retroceder en una cápsula del tiempo de cuando era una joven estudiante Erasmus en Portugal. Las coincidencias han sido tan reales en algunas ocasiones, que hasta he coincidido con la amiga de mi “senhorio” de hace 25 años, la Profesora Márcia, y es cuando el paso del tiempo ha caído sobre mis hombros, pero a la vez una sonrisa melancólica ha venido a mi rostro viendo que el proyecto Erasmus, años después sigue creando la misma magia en todos los que tienen la suerte de experimentarlo. Esta coincidencia la he descubierto cuando a primera hora he estado en clase de Diseño, viendo cómo el alumnado trabaja con diferentes técnicas el volumen, creando maravillosas esculturas y estando en un ambiente que reconforta a cualquiera que cruza el umbral de la puerta. En esta sala siempre encuentras la puerta abierta y...