Arrancamos nuestra tercera jornada con una de las experiencias más enriquecedoras de lo que llevamos de movilidad: un encuentro directo con los alumnos. Guiados por Arjen, quien preparó una dinámica magnífica para romper el hielo y espolear el debate, tuvimos la oportunidad de charlar abiertamente con ellos. Para dinamizar la sesión, el profesor proyectó varios enunciados en la pizarra para que los estudiantes argumentaran si eran true or false (verdadero o falso), y posteriormente evaluaron diferentes propuestas otorgándoles notas. Gracias a este diálogo, descubrimos detalles fascinantes de su día a día académico. Nos llamó mucho la atención que, justo antes de las vacaciones, dedican tres semanas completas a actividades especiales, dejando a un lado las clases convencionales. También nos contaron que la ratio media en esta escuela es de 24 alumnos (con un máximo de 32) y que su jornada incluye tres recreos; un dato curioso es que los propios alumnos nos confesaron que este último de...
Nuestra primera jornada escolar comenzó temprano, muy temprano. A las 7:15 de la mañana ya habíamos quedado con Esme a apenas cinco minutos de nuestro hotel para afrontar una media hora de trayecto en coche que nos dejaría a las puertas del centro. La primera estampa al llegar disipó cualquier duda: la bicicleta aquí no es un medio de transporte, es una auténtica religión. La inmensa mayoría de los estudiantes acude al centro pedaleando, desafiando las distancias y el clima. Ya dentro de las instalaciones, nos sorprendieron algunos datos de la radiografía organizativa del centro: cuentan con un claustro de 120 profesores (algunos a jornada parcial), de los cuales 40 están vinculados a programas internacionales y 6 forman el núcleo duro del equipo Erasmus. Nos llamó poderosamente la atención la ausencia de timbres para marcar los cambios de clase (todo fluye de manera orgánica), así como la existencia de espacios muy específicos: una detention room para la gestión de la convivencia, un...