Arrancamos nuestra última jornada de jobshadowing acudiendo temprano al instituto RSG Wiringherlant. Allí dedicamos los primeros compases de la mañana a ponernos al día con la gestión digital a través de Rayuela y a revisar las tareas de nuestros propios alumnos en España. Tras repasar el planning del día, en torno a las 9:00 de la mañana pusimos rumbo a Alkmaar acompañados por el incansable Arjen. Conocida mundialmente como la ciudad del queso, Alkmaar nos regaló una mañana diferente que comenzó con un baño de cultura local. Tuvimos la suerte de presenciar su famosísimo mercado tradicional del queso, asistiendo a una recreación histórica de cómo operaban antiguamente los tratantes, pesadores y trabajadores del sector. Una delicia visual antes de meternos de lleno en la materia pedagógica.
La primera parada educativa de la jornada nos llevó al Van der Meij College, un centro de secundaria perteneciente a la misma red organizativa pero orientado específicamente a alumnos con un perfil no académico, donde se prioriza el aprendizaje de un oficio. Allí nos recibió una guía excepcional que hablaba un castellano perfecto gracias a que su marido es compatriota y, para más señas, de origen extremeño. Este lazo de unión propició la anécdota más divertida del día: la guía nos anunció que nos iba a enseñar una "cosina" del centro (usando el diminutivo tan propio de nuestra tierra), lo que llevó a Alejandro a una simpática confusión léxica al descubrir que lo que íbamos a visitar no era una minucia, sino una espectacular cocina industrial. El despliegue de recursos del centro nos dejó sin palabras: instalaciones punteras de peluquería, textil, diseño gráfico, carpintería, electricidad y tecnología. Un abanico increíble que permite a los alumnos experimentar diferentes ramas técnicas para orientar su futuro profesional con garantías.
Tras reponer fuerzas con un almuerzo típicamente holandés (un sándwich ligero para mantener el ritmo), nos trasladamos al Stedelijk Gymnasium Alkmaar, experimentando un auténtico contrapunto educativo. Pasamos del entorno puramente práctico al mayor estándar de exigencia académica del sistema neerlandés. En este prestigioso centro, todos los alumnos cursan obligatoriamente latín y griego durante la secundaria, pudiendo elegir más adelante si continúan con ambas o se decantan por una, un enfoque radicalmente distinto al de nuestro sistema en España.
En esta ocasión, fue Ingrid, profesora de Francés y poseedora también de un excelente dominio del español, quien nos guió a través de un completísimo maratón de aulas. Tuvimos la oportunidad de observar clases de Educación Cívica, Latín, Inglés, Química y Economía. Nos llamó especialmente la atención un pionero programa de adaptación diseñado para niños de Primaria con altas capacidades intelectuales pero que, por madurez emocional, aún no están listos para integrarse plenamente en Secundaria; una maravillosa herramienta de transición. El itinerario concluyó en su espectacular sala de profesores, el broche ideal para un día de contrastes.
Cerramos así una jornada intensa, completa y profundamente inspiradora. Regresamos a España con la libreta llena de estrategias, la sonrisa puesta tras las anécdotas compartidas y la mente trabajando a mil por hora en cómo adaptar e integrar todo lo aprendido en nuestro IES San Pedro de Alcántara.
Como bien resumía el pensador y ensayista estadounidense Ralph Waldo Emerson: "La mente, una vez iluminada por una idea, no puede volver a su tamaño original". Volvemos transformados, con una perspectiva europea más rica y listos para volcar esta maravillosa experiencia en nuestras aulas y con nuestros compañeros. ¡Misión Erasmus+ cumplida: seguimos trabajando, seguimos aprendiendo!












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